Y para despedir el año invitamos a nuestros amigos y los futuros navegantes a disfrutar de una jornada marinera en un entorno desconocido y privilegiado, nuestra ria de Bilbao. Queremos que empiecen a anhelar el olor a salitre y vivir la aventura de navegar en un velero. Salir del asfalto y encontrarse con la naturaleza y un planeta agua.

Nos embarcamos sobre las 11:00 a bordo de nuestro velero en el puerto deportivo de Getxo  con rumbo a la ria de Bilbao. Un poco de pikoteo, mucha ilusión y porque no decir un poco de fresco de Bilbao. Una vez arranchado el barco, tripulación y víveres largamos las amarras del velero y los más peques van interactuando con las distintas labores de marinería y gobierno que requiere un velero. La inquietud y ganas de navegar eran el denominador común, unos llevan el timón y otros ayudan a las labores de atraque y desatraque, manejar defensas y cabos es nuestro cometido en el día de hoy.

Pasamos por debajo del puente de Bizkaia de Portugalete coordinados con el control de la barcaza que va de un lado a otro de la margen de la ria a través del canal 14 de radio VHF . La marea está bajando y el verdín de las riberas va aflorando mientras observamos cormoranes , y algunos de las industrias que quedan a un lado y otro de la ria, astilleros, fundición de cadenas y alguna industria de nueva generación, start up, y empresas tecnológicas.

Observamos también vestigios de antiguos cargaderos que representan la época industrial de nuestros orígenes, Altos hornos, astilleros. Elementos que nos hacen recordar que por esta ría discurrían grandes mercantes y barcos de vela.

Finalmente y después de una hora de navegación rio arriba llegamos a los barrios de Zorroza y Ribera de Deusto dejando el canal de Deusto a nuestro babor y enfilando el canal de navegación hacia el centro de Bilbao. Llegamos al Cargadero de Bilbao donde se mezcla el agua salada del mar con la ria de Bilbao, la tradición de los antiguos astilleros de Bilbao con la modernidad del nuevo San Mamés y la Torre Iberdrola.